Trayectoria

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22 Ago 2012

Yo soy un vendedor.

Desde pequeño siempre me gustaron las ventas, lo traigo en la sangre, apenas cursaba primaria y me llevaba a la escuela los cuentos que ya había leído y se los vendía a mis compañeros, con lo que ganaba compraba más, esto me ayudó a iniciarme en mis dos grandes pasiones, leer y vender.

Informalmente empece a trabajar a los 13 años, no era por una necesidad económica, más bien por una necesidad de independencia económica, quería salir, divertirme, ir a fiestas, pero era un niño, ¿Cómo lo podía resolver? Teniendo dinero propio. En aquella época  algunas familias  solían mandar tarjetas de navidad a sus amigos y familiares por correo, yo vendía tarjetas y calendarios, trabajaba de septiembre a diciembre y con el dinero obtenido me alcanzaba para mis gastos personales en el transcurso del año.

Algunos de mis clientes tenían pequeñas empresas y empezaron a pedirme papelería empresarial, así amplíe mi margen de operación y formalmente empece a trabajar todo el año.

Estudié la Secundaria y la preparatoria en el Colegio Madrid, esta escuela se caracterizaba por la libertad de expresión tanto de sus alumnos como de sus maestros, aquí aprendí otra importante virtud del vendedor, a vender y defender mis ideas. Fueron años de un gran crecimiento personal.

Estudie Ciencias de la Comunicación en la Universidad Intercontinental, desde aquel entonces trabajar en medios de comunicación era complicado y había pocas vacantes, decidí empezar a  trabajar formalmente (ya que nunca dejé de vender papelería y artículos promocionales para negocios) en el segundo año de la Carrera.

Grupo Siete fué la empresa que me dió la oportunidad  en marzo de 1989 de iniciar mi carrera laboral, entré en el escalón más bajo que había, mi trabajo consistía en escuchar el radio, tenía que apuntar las canciones y comerciales que pasaban las estaciones que competían con la estación en la que yo trabajaba, mis vecinos (porque las oficinas estaban en el antiguo Hotel de México hoy World Trade Center) editaban la revista Hoy para el mismo grupo de comunicación, les pedí la oportunidad de apoyarlos mientras escuchaba el radio y los apoyaba revisando artículos y dando ideas para su publicidad, aquí aprendí a vender mi trabajo y a hacer más de lo que ellos me pagaban por hacer.

Un año después de entrar a Grupo Siete, me citó el Presidente del Grupo a desayunar, yo sabía quien era el, pues lo había visto pasar, pero jamás había tenido la oportunidad de platicar con el. Hasta traje me puse para la ocasión, llegue temprano y al rato llego Javier Sánchez Campuzano Presidente de Grupo Siete junto con mi papá Rodolfo García Martínez (ellos eran amigos), dos de mis grandes mentores en el ramo de las ventas. En el desayuno le expuso a mi papá que había estado trabajando muy bien el tiempo que llevaba en el grupo y que mis jefes y vecinos estaban muy satisfechos con lo que hacía, por lo que  deseaba que lo empezara a apoyar en algunos proyectos específicos con más responsabilidad.

Mientras seguía trabajando y estudiando las labores que desempeñaban eran para aprender más del Grupo, tuve la oportunidad de trabajar en radio y entender como se genera el producto que se da al público, la combinación de canciones, el ritmo que debe tener una estación en función a la hora del día en que se escucha, la repetición de las canciones y la programación de las pautas comerciales. También  tuve la oportunidad de hacer la publicidad para algunas empresas el Grupo, ellos solían utilizar sus propios medios para promover sus otros negocios, por lo que hice publicidad para la revista Playboy que el Grupo editaba,así como para la revista Hoy y un gimnasio que tenían. Me dedicaba a vender a gran escala estos  productos.

Terminé la universidad en Julio de 1991 y tuve la oportunidad de trabajar directamente con el Lic. Javier Sánchez Campuzano, en aquel entonces el era Presidente de la Asociación de Radiodifusores del D.F., por lo que acudía a varias de las reuniones que ahí se llevaban a cabo y daba seguimiento a los compromisos y proyectos. En la Cámara Nacional de la Radio y la Televisión presidía un comité que tenía a su cargo la edición de un libro. El Grupo tenía varias televisoras y radiodifusoras en la frontera Norte de México, una estación de radio en el D.F., revistas y otros negocios. La interacción con el Lic. Sánchez me permitió ver su muy particular estilo de ventas, gran personalidad, claridad en las ideas que quería vender y la convicción de que  lograría su objetivo. No importaba que tan importante o rica era la persona con quien negociaba, siempre lograba obtener lo que se proponía, fué un gran maestro para mi.

Posteriormente pude colaborar  en la operación de un par de estaciones de radio en Ciudad Juárez, ahí aprendí las grandes diferencias en producto y facturación contra una estación en la Ciudad de México, pero el ritmo en provincia en la radio es frenético, noticias locales, cambio de programación durante el día, venta de publicidad a empresas locales y no a marcas nacionales. Aprendí que  el mismo producto se vende de maneras muy diferentes, que hay varios Méxicos y que hay que generar producto local para la venta en la plaza.

Mi colaboración con el área editorial del Grupo se había limitado a apoyos ocasionales, tras la experiencia de Ciudad Juárez llegué como Director de Circulación a la Revista Playboy México, he de reconocer que a mis 23 años ni yo mismo lo creía. Gran parte de mi trabajo no tenía mucho glamour, en aquel tiempo una gran parte de la revistas (sobre todo las eróticas que no permitían venderlas en algunos  locales cerrados como Sanborns) se vendían por medio de voceadores. Fuí aprendiendo el negocio, lo que no se vé no se vende, así que busqué que los voceadores tuvieran exhibida la revista  en lugares visibles. Entendí que quien  realmente compra la revista es el voceador, si el no esta convencido de que se va a vender no la lleva y si no se exhibe y se encuentra por el público baja la venta. Nuevamente me encontré con varios Méxicos en el interior de la República analizaba la población masculina mayor de 18 años por Ciudad, contra la venta de la revista y hacíamos campañas de publicidad y viajaba a ver a los distribuidores locales de algunas plazas.

En esa época tuve la oportunidad de relacionarme en  Nueva York con el  área Internacional de Playboy, era el área que regulaba las licencias a nivel mundial. Decidimos probar suerte vendiendo la revista en USA  al mercado  de habla hispana y me reuní con el COO (Chief Operating Officer) de Warner en Nueva York para negociar la distribución ya que querían desarrollar los mercado étnicos, así como  con distribuidores de revistas latinoamericanas en USA como Spanish Periodicals con sede en Miami, en esa época vendía la revista mexicana a los americanos.

En 1994 creció el área editorial del Grupo cuando al vender el gobierno los periódicos  El Nacional de  Monterrey y Tijuana, se los adjudico Grupo Siete con otros inversionistas e iniciamos la operación de periódicos, algo que nunca  habíamos hecho.  La dinámica del periódico es  muy ágil, es un producto que nace día con día y es perecedero al medio día. Yo estuve a cargo de la distribución de estos periódicos, tanto por medio de voceadores, suscripciones y locales cerrados. Literalmente vendí el periódico en la calle y fué una gran experiencia. El Grupo editó un periódico para el mercado latino en San Diego que se llamó San Diego Hoy y que se editaba en USA, se imprimía en México y se distribuía en la zona de San Diego. Aquí  exportaba y vendía el periódico a hispanos en USA.

En julio de éste año inicie la Maestría en Administración con Especialidad  en Mercadotecnia en la Universidad Anahuac del Sur, combinaba el estudio con los viajes, ya que constantemente visitaba las instalaciones de los periódicos, fué una época de mucho desgaste ente trabajo y estudios pero de gran crecimiento personal.

En Diciembre de 1994 tiene lugar una devaluación muy importante de peso ante el dólar lo que genera una crisis muy grande y que afecto a muchas empresas que tenían deudas  ya que las tasas de interés eran altísimas, desafortunadamente Grupo Siete como muchas otras empresas en México se vieron en dificultades por esta crisis. Ante el panorama desolador, decidí renunciar al Grupo y emprender en el mundo de los Seguros, que era el negocio al que se habían dedicado mis padres por muchos años y que conocía.

En marzo de 1995 inicie mi carrera como agente de seguros, seguía estudiando la Maestría y tuve que dedicar un tiempo importante  a capacitarme en  el mercado de seguros y fianzas que es complejo y muy técnico.

Aquí fué donde me dediqué de lleno a las ventas, busque nuevos mercados, las licitaciones me parecían un excelente mercado ya que a pesar de la crisis, el gobierno siempre tiene presupuesto, las compañías exportadoras tuvieron una época de abundancia, los mercados masivos fueron otra fuente importante de ventas y así poco a poco fuí creciendo mi cartera y logrando mas y mejores ventas.

En 1996 terminé la Maestría y pude dedicar más tiempo a las ventas y mis clientes, la economía mejoró y cada vez había más personas con la capacidad económica de adquirir los seguros que ofertaba.

En 1997 me casé, he de reconocer que mis habilidades de vendedor me sirvieron para conquistar a mi Señora,  siempre los nuevos retos ayudan  a que uno mejore, el hecho de que ahora era cabeza de familia con mayores responsabilidades, me ayudó mucho en mi crecimiento profesional.

El 15 de Septiembre de 1998, nos enteramos que seriamos papas, este nuevo evento en mi vida, nuevamente impulso mis ventas. En Mayo de 1999 tuve la oportunidad de conocer a otro de los mentores que he tenido en el área de ventas el Lic. Joaquín Brockman Lozano, líder mesurado y tremendamente analítico, él en ese momento apostaba su fortuna personal y su trayectoria a apuntalar el crecimiento de una compañía de seguros especializada en el ramo de Automóviles. Me vendió la idea de la compañía y me sumé a este proyecto. El 15 de Mayo de 1999 nació mi hija mayor, nuevamente, con el paso de los años me quedo claro que los bebes si traen torta bajo el brazo.

En Febrero del 2001 nos enteramos que mi esposa estaba embarazada por segunda ocasión y en Octubre de 2001 nació  mi segunda hija, por lo que tengo una de este siglo y una del siglo pasado. En Diciembre de ese  año gané la cuenta más grande que he tenido la oportunidad de manejar, fue un gran año sin lugar a dudas.

A pesar de haber terminado la maestría no me había titulado, en el 2006 pude titularme y en febrero del 2007 me entregaron mi título, en este proceso conocí a una de los vendedores más extraordinarios, el Dr. Carlos Miguel Barber Kuri, el me vendió la idea de hacer un Doctorado, la verdad es algo que jamás había pasado por mi mente, pero me convenció e inicio un proceso  en el que he avanzado pero tengo inconcluso a la fecha, lo que  si me quedó muy claro es que  con el argumento correcto y conociendo al cliente se le puede vender lo que sea.

Tuve la oportunidad de ir a radicar a la bellísima Ciudad de León Guanajuato en Junio del 2007, atender el mercado de provincia fué un crecimiento personal muy importante ya que la estrategia de ventas, los tiempos y las decisiones son muy diferentes a los que se viven en la Ciudad de México.

En Febrero del 2009 emprendí una aventura en Estados Unidos y junto con unos socios de León abrimos en Junio de ese año una tienda de vestidos de novia y quinceañeras en Houston Texas, durante mucho tiempo estuve vendiendo servicios exclusivamente,  en esta temporada tuve la oportunidad de desarrollar la venta de mayoreo a tiendas en todo Estados Unidos y menudeo en nuestra propia tienda en Houston, con lo que conocí la forma de hacer negocios y vender en Estados Unidos, diferentes circunstancias hicieron que esta aventura no prosperara, pero lo aprendido  fue muy importante.

Hoy en día continuo aprendiendo a vender, pero la experiencia adquirida me animó a iniciar este blog en donde espero poder comentar experiencias que me han sucedido y que pueden llegar a beneficiar a otras personas que como yo se dediquen a las ventas, espero que logremos una interacción de manera que  no sea un monologo sino una conversación que la experiencia de las personas que decidan que en  este blog hay algo rescatable que les puede llegar a servir en algún momento, también intercambien opiniones, experiencias, vivencias que nos puedan servir a los demás.

Las ventas requieren práctica, es un ejercicio que conforme se va desarrollando se va dominando y cada vez es más sencillo y tiene uno más experiencia que facilita resolver las dificultades que se van presentando día con día, la mejor manera de ser un gran vendedor es dedicarse a vender y a vender y a vender.

Esperando que este sitio te ayude de alguna manera, te agradezco la deferencia de tu tiempo para leer estas lineas  y te pido que  me regales tus comentarios para hacer este sitio cada vez mejor.

Rodolfo García, Noviembre del 2012

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